REVISTA DIGITAL DE ANTROPOLOGIA URBANA :::::: ISSN: 1806-0528

 
 
 
 
 

CULTURA, HEGEMONIA Y PRACTICA ANTROPOLOGICA:
EL OBJETO DE ESTUDIO DE LA ANTROPOLOGIA EN AREQUIPA.

Jorge Arturo Diaz


INTRODUCCIÓN

Las ciencias sociales peruanas parecen agonizar en los procesos  críticos que sufren luego del fracaso que significo el marxismo como metarelato  científico, que trato de legitimarse como modelo teórico dominante. Es evidente que las disciplinas académicas no se desarrollan aisladamente si hablamos  de la escena global, sin embargo vamos analizar las prácticas académicas como la sociología, antropología y afines. Con el fin de deslindar lo que son campos y objetos de investigación sobre los cuales pueden abordar temáticas y consignar una autoridad sobre conceptos clave para su construcción; como disciplinas institucionalizados, me refiero a lo que es la cultura.
Un ensayo es dirigido siempre para un público extenso y particular. Razón por la cual entendemos que este trabajo será una aproximación del contexto de una realidad global/local, para científicos sociales occidentales de Latinoamérica e intelectuales peruanos relativamente aislados pero conscientes de una sociedad mas amplia a la cual pertenecen.
 

DESCOLONIZANDO ORTODOXIAS.

Tomando la interrogante de un sociólogo temerario: Por qué existen tantas disciplinas para estudiar a la cultura? Un antropólogo  postmoderno aclararía que está pregunta es tan vacía como el concepto de Bricolage. Pues la cultura no es propiedad de ninguna disciplina  académica, aunque lo que si es propio, es la construcción objetivamente muy particular que hace cada disciplina de lo que es su campo. Basado en conceptos de cultura, sociedad, sistema social etc. Las fronteras de las ciencias sociales, son cada vez mas difusas para parcelar la realidad en función a conceptos y palabras claves de determinadas ciencias. A pesar que cada vez más los métodos y técnicas  parecen estar circulando de ciencia en ciencia social, existen estereotipos que han colonizado la mente de muchos intelectuales provocándoles pensar, por ejemplo que las diferencias y problemas irresueltos impidan la construcción de Modelo teórico; regresamos otra vez  a la época de la ciencia marxista ortodoxa donde una narrativa única legitimaba la cientificidad.. yo asumo que ya no podemos pensar así.

Si queremos legitimar la autoridad sobre algún concepto clave debemos tener en cuenta que el gran relato ha perdido su credibilidad, sea cual sea el modo de unificación que se la haya asignado (Lyotard 1987). Deslegitimemos los estereotipos que colonizan nuestra percepción de lo que es ciencia social en nuestra realidad de modernidad latinoamericana, vayamos mas allá de reduccionistas dicotomías relacionados a las concepciones de lo tradicional vinculados a la antropología y lo modero que es a la sociología.

La forma de concebir hoy en el siglo XXI a las ciencias sociales va mas allá de lo que es simplistas dicotomías. Lo cierto es que entremos y salimos de la modernidad a través de una desconfianza de la escritura científica pues el principio de un metalenguaje universal es reemplazado por el de la pluralidad de sistemas formales y axiomáticos capaces de argumentar  enunciados denotativos (Lyotard 1987). La realidad oral es interpretada por juegos de lenguaje produciendo en el proceso discursos, practicas y textos de ciencias sociales.

La antropología tuvo un origen como empresa de clase elitista europea durante la segunda mitad del siglo XIX. Fue un remanente producto de la industrialización que buscaba  estudiar a los otros que no entrararón en la modernidad. Era pasar de la ciudad moderno al campo nativo-originario tradicional...este proceso continua ahora de lo local (campo, ciudad, villas, comunidades campesinas) a lo global (sociedades virtuales, comunidades imaginadas, cultura globales, etc). La complexidad cultural de las sociedades modernas motivo a que muchos científicos sociales se dedicaran a resolver problemas de multiculturalismo, interculturalidad; pero teniendo siempre cuidado con las implicancias que escoden al asumir la heterogeneidad cultural como un estado del proceso cultural de nuestras sociedades. La organización de la diversidad es una  metáfora mas adecuada para sustentar nuestro análisis cultural. Si uno desea comprender que es una ciencia, en primer lugar debería prestar atención, no a sus teorías o descubrimiento y ciertamente no a lo que las abogados de esa ciencia dicen sobre ella; uno debe atender a lo que hacen sus practicantes (Geertz 1997). Y claro todo esto nos lleva a pensar que las antropologías* a diferencia de la sociología, producen etnografía resultado del análisis antropológico como modo de conocimiento. Pero la etnografía no puede reducir toda la practica antropológica, esto va mas allá de lo que Geertz afirmaría en 1973. Que la etnografía es la descripción densa. El trabajo antropológico centra su dinámica en la proyección hacia nuestra propia realidad de una crítica cultural basada  lógicamente en sus narrativas etnográficas. Alejándonos  de nuestra propia sociedad, desfamiliarizando y promoviendo con esto un activismo circunstancial para perturbar las estructuras al poder y conocimiento.

Uno de los temas abordados por la etnografía postestructuralista es la del desarrollo; está claro que los discursos y practicas dominantes intervienen en localidades a través de  ONGs y otros organismos conllevan a consecuencias desastrosas para la transformación tecnológica y económica de sistemas productivos tradicionales en el caso del orégano en los pueblos de Arequipa. Los mass-media que fluye en los espacios públicos y privados de las ciudades traen consecuencias de desterritorialización.La era informacional y el mundo globalizado han desbordado como factores condicionantes a la industrialización y urbanización del siglo pasado.Los practicantes de la ciencia antropológica éticamente tienen el compromiso de asumir relativismo cultural moderado, el derecho a las diferencias, producir espacios de negociación entre lo heredado y la innovación. El defender la cultura y culturas de racionalismo que pueden disolverlas en su existencia. Pero no negaremos que años de antropología aplicada y antropología para el desarrollo fueron utilizados como ejes de intercambio y entrecruzamiento de lo que muchos llaman ahora el desarrollo sostenible. Sirvió mucho del conocimiento antropológico de pueblos exóticos que tenían que ser modernizados. Hacía transformaciones de mercado e inserción capitalista global, las transformaciones sociales, tecnológicos y políticos obligaban a superar  las barreras u obstáculos al cambio. Lo Cultural basado en costumbres, tradiciones lógicas, comportamientos; tenían que transformarse para conseguir metas de los proyectos de desarrollo. Entonces la atención de la transformación de innovaciones a los legados culturales en sistemas sociales fue evidente.
Arequipa, Ciudad e investigación Social

Algunos colegas sociólogos piensan que se hace en Arequipa menos una antropología de la ciudad que una antropología en la ciudad. Esta es una  verdad relativa, algo no muy cierto. Pues en nuestra corta tradición de estudios antropológicos arequipeños está la investigación de Edmundo Motta  en su investigación Ethos y Sociedad agraria: Análisis del Astero de plata (1979). En este estudio Motta describe con rigurosidad las distintas fases que implica las peleas de Toros en la ciudad y campo de Arequipa al proceso económico, simbólico y funcional que produce esta práctica cultural arequipeña enmarcando claramente como está articulado a la sociedad agraria más  amplia. La pelea  de toros  en la expansión urbana y esto es antropología de la ciudad. En un estudio reciente menos contextualizado pero detallado hasta densa etnografía, sobre la pelea de toros esta el trabajo de Miguel Céspedes. En fin podemos citar varias tesis e investigaciones que se hacen en Arequipa. Aclaremos sin embargo el estado de la cuestión acerca de la antropología en la ciudad y antropología de la ciudad. Muchas escuelas antropológicas, sociológicas e incluso de las estudios culturales polemizan y recurren al debate de las antropologías (en/de) la ciudad.

Iniciemos esto con algo de Geertz que afirma: "El lugar de estudio no es el objeto de estudio. Los antropólogos no estudian ciudades, tribus, vecindarios...; estudian en ciudades, tribus, vecindarios..." (Geertz 1997). Con esto podemos decir que se inicia lo que vendría a ser la ciudad como lugar que el  antropólogo no estudia, o sea como lugar físico. Lo que se hace en realidad construir un abordaje conceptual. Esto es algo como relatar la ciudad, ampliar el discurso social de lo que tiene que decirnos la ciudad a través de sus informantes. La ciudad como lugar del acontecimiento cultural y como escenario  de un efecto imaginario. (Silva 1992). Yo entiendo que la antropología de la ciudad es operacionalizar la ciudad como variable independiente que influye determinantemente en el comportamiento de los que viven en ciudades. De insertar los temas de investigación en los sistemas sociales a los que pertenecen en realidad. Uno de estos sería la pelea de toros en la Arequipa moderna, contextualizar nuestros etnografías a problemáticas amplias que tienen que ver unas a otras. Ver lo micro-social en función de lo macro y esta intención debe iniciarse creo yo en sociología  como en antropología del sur  del Perú. Ya que también se hace menos una sociología de la ciudad que en una sociología en la ciudad esto puede observarse en las investigaciones locales. Todavía muchos colegas antropólogos vena a la ciudad cono al destino para las migraciones, como el lugar del desarraigo, la perdida de todo el carácter originario y específico de la enajenación cultural y de la homologación... se busca  en la ciudad,  supervivencias precapitalistas. (Signorelli 1999). Esto aún ocurre en Arequipa creo que Puno no se salva, menos aún Cuzco.

Otra forma de entender la antropología de la ciudad es la atención sobre la existencia de sistemas económicos-políticos- en el ámbito nacional y sobrenacional por las cuales las ciudades son fuertemente condicionadas. (Signorelli 1999). Esto quiere decir que las relaciones de producción muchas veces determinan las ciudades, un caso podemos verlo en el estudio de la Ciudad Global (Sassen 1991). Estos estudios aun no se dan en el Perú y este es el modo extremo de entender la antropología de la ciudad.
 

LA CULTURA COMO CONCEPTO DISPUTADO

La sociología nace asociada a la modernización (Salas 2001) para no olvidarnos que incluso antes de Comte, Durkheim y Spencer (que eran en parte antropólogos) ya había  un precedente sobre  lo que sería los comienzos de la antropología cultural se trata de un ensayo el entendimiento humano de John Loocke en 1689. En este estudio se escribe sobre procesos culturales sin hablar del  concepto de cultura. Luego recién afines del siglo XIX Tylor acuña la clásica definición sobre la cual se monto la ciencia antropológica. Entonces la primera afirmación seria que la antropología como disciplina académica abordo hace mucho el tema de la cultura. Y como participación social fue la única que convivió con los otros pueblos, culturas, naciones. Que eran regadas por los discursos imperialistas de occidente con esto me refiero a la sociología conservadora de universidades y otras disciplinas. Es cierto que huvo muchas disciplinas que ya estudiaron la cultura como temática, pero ninguna amplio y ni desmitifico  lo culto que era para las humanidades, ni la superestructura ideológica que pudo haber sido para el marxismo.
Volvamos sobre la modernización y modernidad , la antropología tuvo que compartir su objeto de estudio con todas las demas ciencias sociales, por que luego, que cayeron los metarrelatos como el marxismo, estructuralismo, etc. Muchas ciencias sociales se quedaron sin objeto de estudio ni campo para investigar, entonces ellos voltearon a ver que hacían en antropología y algunos prepotentes como los estudios culturales empiezan a asumir al concepto de cultura como su descubrimiento, su objeto legitimo. No estoy en contra de los estudios culturales pues gracias a ellos ya no hay un solo método, podemos seguir las teorías sin disciplina, la intertextualidad, la dialógica, multivocalidad, la antidisciplina que es ahora una característica de la ciencia.
Supongo que será una moda que dura  mucho tiempo, que sea más una opción que un paradigma doctrinario que inunde las ciencias sociales depredando sus conceptos, metodologías. Es cierto que la tarea del investigador no puede consistir en la elección entre tradición y modernidad, creo que esto nunca  existió tan solo en la mente de algunos intelectuales conservadores. Frank Boas ya para el siglo XX produjo una interesante etnografía "Antropología y la vida moderna" (1928). Recientemente Arjun Appadurai antropólogo de Chicago dio a luz toda la reflexión antropológica de la modernidad en Modernity at large (Modernidad Libre)1996.

Appadurai sostiene que la modernidad es irregularmente cohibida y experimentada en vez de un momento de descanso  esta el pasado y el presente, el propone una teoría de ruptura que toma los medios  de comunicación y las migraciones como sus ejes dinámicos, mientras explora los efectos que tiene esto en la imaginación característico de la subjetividad moderna (Appadurai 1996). Para Appadurai la antropología es el archivo de textos vividos y la cultura es una dimensión del discurso humano que emplea la diferencia para generar concepciones diversas de identidad de grupo. Prefiere hablar de lo cultural; con esto trata de alejar la cultura de lo metafísico o sustanciabilidad alguna.

Su concepto de cultura privilegia formas de compartir, acuerdos y limites. Reconociendo contrastes y comparaciones enfatizando la dimensionalidad del concepto en lugar de la sustanciabilidad, esto permite pensar la cultura no como una propiedad de grupos, sino como dispositivos heurísticos para hablar de diferencia.

Con esto quiero aclarar que la antropología como ciencia social ya no esta atada a dicotomías y eso es real en la práctica antropológica, hay que abrir la antropología a todos los campos pertinentes de relevancia. En Arequipa y creo que en el Perú, la distinción entre la antropología y sociología es evidente, una de estas es su disputa sobre el tema de la cultura pero vayamos al contexto nuestra Universidad en Arequipa. A pesar de los excesivos esfuerzos en abordar la cultura desde la sociología, pobres han sido lo resultados, ya que empieza la elitizar la temática al  hablar de la cultura criolla y temáticas similares.  Las recientes concepciones de cultura han tenido ha restringir su sentido totalizador anterior centrándose en los aspectos ideacionales, pero entendido como una dimensión simbólica relacionada a los procesos de producción material y reproducción social (Bayardo 1999). La dimensión simbólica de la cultura es la clave que da la distinción a la antropología Arequipeña como eje lo demostró Motta en Astero de Plata (1979). Lo simbólico es algo que la sociología local Arequipeña no puede abordar, pues sería curioso observar hacer análisis sobre institucionalidad desde la percepción simbólica de ciudadanos en luchas política a nivel de  FONCODES, CTAR O AUTODEMA. Supongo que alguna vez la sociología local se habrá a todos los campos que pueda, para dejar de ser una ciencia conservadora del status quo.
 
 

LA PRACTICA ANTROPOLOGICA Y LA HEGEMONIA ACADEMICA.

¿Qué es la práctica antropológica? ¿Qué relación tiene con el dominio de campos académicos?
Como dijo un intelectual uruguayo, estamos en la modernidad, pero no  hay que ser ingenuas pues la postmodernidad esta con nosotros. En está etapa de hemorragia de poder debido a la tríada Nieszche - Gramsci - Foucalt, después de ellos todo se tendrá que analizar en contextos de poder. Entonces no perdemos de vista este estado de las problemáticas sociales.
Algunos detractores  de nuestra disciplina pretenden argumentar que la cultura no es el campo legítimo de la antropología y claro muchos disciplinas pueden abordarla sin problemas. Esto implica que de ser cierto, una ciencia sin objeto metodológico y campo de investigación no tiene razón de existir. Vaya que esto es totalmente reprochable éticamente.
Comprendiendo hay una ¿Hegemonía académica? Creo que si... pero como se manifiesta. En ciencias sociales se da esto como una cultura, pero una cultura que debe ser considerada asimismo como la vivida dominación y subordinación (Williams, 1980) de disciplina académica a practica profesional. Si se domina al ámbito  institucional de las Universidades la practica profesional asegura el futuro de las disciplinas dominantes...legitimado sus discursos como poder coercitivo y naturalizado su hegemonía o status quo.
Si...creo que hay un habitus antropológico, una practica profesional que va más allá de la producción etnográfica. Entiendo la practica antropológica como sistema de operaciones sociales enfocados a estructuras auto-reguladas de proyección social, crítica cultural y activismo  circunstancial que permitan comprender y aproximarnos nuestra realidad. Este es un ideal que no está del todo acabado y en la práctica real nos falta largo camino, ya que continuamos con la producción etnográfica a nivel de investigaciones  de licenciatura y maestría.
 

OBJETO, OBJETOS DE ESTUDIO EN AREQUIPA.

Nuestro objeto de estudio en amplios términos es lo cultural de todos los procesos sociales que se den en la Sociedad Arequipeña.
EL carácter tradicionalmente marginal de la antropología en Arequipa (como en el resto del Perú y el mundo) se debió al hecho que se estudiaba a poblaciones y temas que estaban al margen  de los grandes corrientes políticas y de las fuerzas sociales más dinámicas que modelan la sociedad en cambio. La antropología en Arequipa se preocupo por estudiar comunidades campesinas, curanderos, gente de pueblos jóvenes, la andino, migrantes, curanderismo y pobres  en general. En detrimento del estudio de los grupos o clases políticamente dominantes y actuantes de las dinámicas sociales hoy.
Si queremos definir el objeto y objetos de estudio, tenemos que voltearnos a observar que muchos de esos grupos y minorías desprivilegiadas surgen ahora como nuevos actores políticos organizan movimientos, marchas populares, exigen su participación es la vida  nacional de la que eran y son excluidos todavía. Muchos temas se están politizando  como el papel de la familia y el genero, las ONGs y la promoción del desarrollo.
Los grupos de empresarios emergentes en Arequipa, los migrantes organizados en pueblos jóvenes que ostentan marchas por los derechos a la propiedad urbana, y los desempleados que flotan en la ciudad. Las pandillas juveniles que reflejan al cambio de la organización familiar Arequipeña, los ajusticiamientos populares que dan cuenta de la infuncionalidad del poder judicial. Las peleas de toros organizadas  por ganaderos tanto de la chacra como de urbanizaciones. El espacio simbólico de la ciudad, los imaginarios urbanos estos objetos temas y muchos otros son los que podemos describir en este ensayo.
Des-exótizar  nuestras propias costumbres, tradiciones y practicas culturales es lo que tenemos en hacer ahora. Ver lo en nuestra sociedad urbana, es cotidiano y familiar, los hábitos y valores de los pandilleros de Cerro Juli, ver el mundo de grupos dirigenciales del Cono norte. Analizar el simbolismo del poder entre instituciones como FONCODES y CTAR para hacer afectivos las políticas sociales que le corresponden a Arequipa.
Y así produciremos una nueva e intrigante etnografía de nosotros mismos.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Appadurai, Arjun. 1996. Modernity at large: Cultural Dimensaions of globalizatión. Mineapolis/Londres, Univ. de Minesota Press.

Bayardo, Rubens. 1999. Antropología, Identidad y Políticas Culturales. Equipo Naya: www.naya.org.ar.

Durham, Eunice.1997. La investigación antropológica con poblaciones urbanas: Problemas y perspectivas. En: Aventura Antropológica. Teoría e Pesquisa.Org. Ruth Cardoso. Editorial. Paz e Terra, Sao Paulo.

Geertz, Clifford. 1997. La Interpretación de las Culturas. Ed. Gedisa. España.

Gnmelch, George. 2001. Urban Life. Readings in the Antropology of the city. Ed. Warelnad Press Illinois.

Motta Zamalloa, Edmundo. 1979. ;Ethos y Sociedad Agraria. Análisis del Astero de plata. Tesis UNSA . Arequipa.

Lyotard, Jean. 1987. La Condición Postmoderna. Ed. Cátedra, España.

Salas Roa, Walter. 2001. Para definir la cultura. Revista de Ciencias sociales. UNSA Arequipa.

Signorelli, Amalia, 1999. Antropología Urbana. Ed. Antropos. UAM. México.

Silva, Armando. 1992. Imaginarios Urbanos. Bogotá y Sao Paulo: Cultura y comunicación en América Latina. Ed. Tercer Mundo.

Williams, Raymond. 1980. Marxismo y Literatura. Ed. Península. Barcelona.


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